Cacerías de perdiz roja

Samuel Flores organiza en El Palomar las mejores cacerías de perdiz roja desde 1970. La orografía de esta finca permite unos ojeos de una belleza y calidad inigualable.

De octubre a febrero la perdiz es la protagonista. Entre riscos abruptos y monte cerrado, el vuelo rápido y nervioso de la perdiz es inconfundible. Debido a que los ojeos se organizan siempre entre el monte y colinas, cazar perdices en El Palomar es todo un reto para un cazador experimentado. Se suelen dar cinco ojeos como mucho al día, ya que el trabajo profesional de los ojeadores requiere tiempo y habilidad y las zonas que se baten son extensas. Cada ojeo puede durar entre 30 y 45 minutos, soliendo entrar la perdiz chorreada, es decir, en bandos pequeños, siendo la emoción todavía más intensa ya que el cazador no deja de tirar hasta el final.

Los grupos han de ser de un mínimo de 6 y hasta 12 escopetas sin contar con los acompañantes. Cada cazador dispondrá de un cargador y un ayudante o secretario en los puestos para ayudarle en todo momento.

Entre ojeo y ojeo y mientras los secretarios recogen las perdices, se sirve un taco